Las cataratas se producen cuando el cristalino, la lente que se encuentra dentro del ojo, se opacifica total o parcialmente provocando, entre otros síntomas, una disminución de la agudeza visual del paciente. La principal causa de aparición de las cataratas es el paso del tiempo, aunque también existen las cataratas congénitas.
La única forma de eliminar las cataratas y recuperar la visión es extraer el cristalino dañado y sustituirlo por una lente intraocular (LIO) a través de una técnica quirúrgica conocida como facoemulsificación.
En este vídeo el Dr. Sergio Ares explica en qué consiste la cirugía de cataratas
La operación de cataratas se realiza siguiendo estos pasos:
Básicamente, el oftalmólogo puede implantar dos tipos de lentes en función de las necesidades visuales del paciente:
Lentes monofocales
Con ellas, el paciente puede ver de lejos, pero no de cerca (leer un libro, mirar la pantalla del teléfono...).
Para realizar este tipo de tareas, necesitará usar gafas
Lentes multifocales
(bifocales o trifocales).
Permiten ver a diferentes distancias (visión cercana, lejana e intermedia), habitualmente sin la necesidad de usar ningún tipo de corrección óptica (gafas o lentes de contacto).
Con carácter general, la cirugía de catarata se realiza de forma bilateral sucesiva, es decir, se opera un ojo y entre cuatro y siete días después, el segundo.
Una semana después de la segunda intervención, el paciente puede retomar su actividad normal, manteniendo la precaución de no tocarse o golpearse el ojo, sobre todo durante el primer mes.
El postoperatorio tras una cirugía de cataratas suele ser sencillo y el paciente puede volver a su rutina a las pocas horas de la intervención.
A pesar de la aparente simplicidad de la cirugía de cataratas, el paciente debe seguir las indicaciones del oftalmólogo que normalmente pasan por:
Tras la operación de cataratas, la visión vuelve a ser totalmente normal y nítida. En la misma intervención también se puede corregir cualquier problema refractivo del paciente, como la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo y la vista cansada (presbicia).
La simplificación de las técnicas quirúrgicas, unida a la búsqueda de la mejor calidad de vida para los pacientes, ha dado lugar a un cambio en los criterios que siguen los oftalmólogos a la hora de indicar la intervención.
La cirugía de cataratas mediante facoemulsificación tiene las siguientes ventajas para el paciente que decide intervenirse en Clínica Baviera:
Sin listas de espera
Es ambulatoria. No precisa ingreso hospitalario
Anestesia tópica (con gotas y sin pinchazos)
Procedimiento rápido
No precisa puntos de sutura
La visión se recupera en minutos
Independencia inmediata. El paciente vuelve a casa por su propio pie.
Pocas molestias en el post-operatorio
Tras una intervención de cataratas en la que se sustituya el cristalino por una lente monofocal, el paciente normalmente necesita gafas, bifocales o progresivas, para poder leer y enfocar objetos cercanos porque además de cataratas antes del tratamiento padecía vista cansada (presbicia).
Si la lente por la que sustituimos el cristalino durante la facoemulsificación es una lente intraocular multifocal podemos, no sólo eliminar las cataratas, sino ofrecer a los pacientes un rango de visión completo, desde leer un libro hasta ver la televisión, sin necesidad de gafas y para siempre. En Clínica Baviera empleamos lentes multifocales de última generación.
Conoce el testimonio de pacientes que se han realizado un tratamiento para las cataratas y que han recuperado su visión y su calidad de vida. Nuestros pacientes te lo cuentan.
Preguntas frecuentes
El procedimiento que se emplea en la cirugía de cataratas, la facoemulsificación, permite eliminar el problema de visión cuando todavía es incipiente. De hecho, la cirugía es más sencilla si las cataratas no están formadas del todo, aunque comiencen a dar síntomas.
Habitualmente, la decisión de operarse se toma cuando el paciente comienza a notar un deterioro en su calidad de vida.
Sí, siempre y cuando la lente que se implante durante la cirugía de cataratas sea multifocal y graduada para corregir estos defectos refractivos.
Las cataratas no se pueden operar exclusivamente con láser, sino que se requiere el uso de ultrasonidos a través de la técnica médica conocida como facoemulsificación con la que se deshace y extrae el cristalino y se coloca una lente intraocular en su lugar.
Estos ultrasonidos no pueden ser percibidos por el oído humano, vibran a alta frecuencia y deshacen el núcleo de la catarata. En este procedimiento, que es totalmente inocuo, se aplica el mismo principio de los ecógrafos.
Habitualmente la cirugía de cataratas se realiza en los dos ojos, pero separada en dos actos quirúrgicos entre los que suele transcurrir al menos una semana.
La técnica de la facoemulsificación no es dolorosa ni durante ni después de la intervención. La mayoría de los pacientes únicamente sienten una pequeña sensación de presión durante la operación y un ligero escozor en las horas siguientes a la misma.
En absoluto. En Clínica Baviera operamos las cataratas con anestesia tópica, es decir, mediante el empleo de gotas anestésicas, sin gotero ni pinchazos. Tras la intervención, el paciente vuelve a casa por su propio pie con el ojo destapado.
No. Esto resulta imposible, ya que el cristalino afectado por la dolencia ha sido sustituido por una lente intraocular que no puede opacificarse.
Sí, es muy habitual, ya que el área del ojo que se trata durante la cirugía láser (la córnea) es totalmente distinta a la que se trata durante la cirugía de cataratas (el cristalino). Eso sí, es importante informar al oftalmólogo que nos vaya a operar de cataratas de que previamente nos hemos realizado una cirugía láser.
La facoemulsificación permite intervenir al paciente cuando las cataratas son incipientes. Es más, el procedimiento es más sencillo si las cataratas no están formadas del todo. Debemos desterrar esa idea de que para operarnos es mejor que la catarata esté madura.
En Clínica Baviera ofrecemos a nuestros pacientes la posibilidad de operarse de cataratas cuando comienzan a percibir los primeros síntomas. De esta manera conseguimos que esta dolencia no llegue a afectar de forma determinante a su calidad de vida. Operamos sin listas de espera y poniendo a disposición de nuestros pacientes la experiencia de un equipo de oftalmólogos que ya ha realizado más de 50.000 intervenciones de cirugía de cristalino.
La operación de cataratas es muy segura y apenas produce molestias.
Las complicaciones de esta cirugía son poco frecuentes y existen múltiples alternativas para evitarlas y tratarlas.
Las probabilidades de que ambas enfermedades se presenten en un mismo paciente son mínimas, pero existe un mayor riesgo de que se desarrollen a la vez en personas de más 60 años o en pacientes con antecedentes médicos de ciertas patologías, como la rubeola congénita.
La decisión sobre si el paciente debe operarse de cataratas cuando ha sufrido glaucoma dependerá exclusivamente de la valoración del especialista, que tendrá en cuenta los riesgos de cada caso particular.
Algunos aspectos a tener en cuenta son:
Este contenido ha sido elaborado por el Dr. Fernando Llovet
Oftalmólogo. Co-fundador de Clínica Baviera. Miembro de la Dirección Médica. Cirujano de la Unidad de Cirugía Refractiva, Cataratas y Presbicia.
El Dr. Llovet cuenta con una amplia experiencia en procedimientos de cirugía refractiva láser (Lasik, Lasek y PRK) y cirugía intraocular, incluyendo cataratas e intercambio refractivo de cristalino (con lentes monofocales, multifocales y tóricas). Además, ha publicado más de 50 artículos científicos y dos libros. Ejerce como docente y es vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Cirugía Ocular Implanto-Refractiva (SECOIR).
Ver CV4,8/5