La corrección de problemas refractivos mediante la técnica Lasik (Laser Assisted in Situ Keratomileusis) es una operación sencilla, rápida, segura, indolora y personalizada que se desarrolla en tres pasos:
En este vídeo el Dr. Jaime Javaloy explica en qué cosiste la técnica Lasik
Antes de realizar la intervención con la técnica Lasik, al paciente se le realiza un estudio minucioso y riguroso para conocer su graduación y del que se extraen datos sobre la forma y función de la córnea. Este estudio, en el que se incluyen una gran cantidad de pruebas indoloras y no invasivas, se realiza durante la primera consulta preoperatoria y toda la información que se obtiene de la anatomía y situación visual del paciente se transmite al láser por lo que el tratamiento Lasik está especialmente diseñado para cada persona.
En total, la operación dura unos 10 minutos a los que seguirá un breve descanso en la clínica oftalmológica, que deberá pasar el paciente antes de poder dirigirse a su domicilio.
Tras la intervención de cirugía ocular con Lasik, el cirujano realizará un breve examen postoperatorio. A continuación, el paciente podrá volver a casa, preferentemente acompañado por otra persona. Las siguientes revisiones se producirán:
Como en cualquier otro procedimiento quirúrgico, es necesario seguir todas las instrucciones del oftalmólogo en cuanto a los cuidados que se deben mantener y los medicamentos que se deben utilizar (sobre todo, colirios antibióticos y antiinflamatorios y lágrimas artificiales).
La técnica Lasik ofrece múltiples ventajas desde el punto de vista del paciente
que quiere corregir sus dioptrías y liberarse de las gafas y lentillas:
Es el procedimiento de cirugía refractiva que acumula un
mayor número de personas operadas en el mundo.
Es muy precisa, segura, eficaz y predecible.
Permite una rápida recuperación de la agudeza visual que,
habitualmente, se comienza a notar de forma inmediata.
En este vídeo el Dr. Manuel de la Iglesia explica en qué cosiste la técnica Lasik
La técnica Lasik se puede aplicar en un paciente:
Que sea mayor de edad (más de 18 años).
Que padezca un problema refractivo (miopía, hipermetropía y/o astigmatismo) idóneo para su tratamiento con cirugía refractiva Lasik. Su graduación debe haberse mantenido estable durante al menos un año.
Que cumpla con los criterios oftalmológicos que determinará el médico durante la primera consulta preoperatoria.
Si tras realizarle las pruebas, una persona resulta no ser una buena candidata para la cirugía ocular con la técnica Lasik, existen otros procedimientos quirúrgicos que también permiten la corrección de los defectos refractivos (técnicas de superficie PRK/Lasek, implante de lentes intraoculares de diferentes tipos...). En este caso, debe ser el oftalmólogo el que determine si alguna de estas técnicas es adecuada para las condiciones particulares de ese paciente.
Preguntas frecuentes
La técnica Lasik no es una cirugía dolorosa, independientemente de si la persona que se realiza la intervención padece miopía u otro problema refractivo (o más de un defecto refractivo a la vez). Por lo tanto, el paciente no suele percibir dolor ni durante ni después de la operación de miopía con Lasik, aunque la mayor parte de las personas dicen sentir una ligera sensación de presión o la presencia de un cuerpo extraño dentro del ojo en las horas posteriores a la cirugía.
En estos casos, es muy importante que el paciente se hidrate el ojo mediante la utilización de las lágrimas artificiales indicadas por su oftalmólogo.
Además, antes de la cirugía, puede que al paciente le administren un sedante suave para que se encuentre relajado durante la operación.
No, el láser Excímer actúa exclusivamente en la parte exterior del ojo y nunca afecta a su interior.
La cirugía mediante la técnica Lasik corrige el problema refractivo (en este caso, la miopía) que tiene la persona en el momento en el que se realiza la intervención.
Por esta razón, cuando la graduación sigue aumentando, la cirugía no es recomendable porque, con casi total seguridad, el defecto refractivo volverá a aparecer más adelante.
Para la operación con Lasik es necesario que el paciente se abstenga de llevar lentillas al menos 7 días antes de la primera consulta si estas son rígidas o semirrígidas. Si las lentes de contacto son blandas, con dos días será suficiente.
La córnea es un tejido que debe ser transparente para garantizar una de sus funciones: el paso de la luz. Las lentillas impiden, en parte, ese paso del oxígeno y, además, pueden modificar temporalmente la curvatura de la córnea, lo que lleva a que, muchas veces, los resultados de las pruebas no sean exactos. Por esta razón, es necesario dejar de usarlas antes de la primera consulta preoperatoria para la cirugía refractiva.
Sí, sin ningún problema, siempre y cuando el paciente cumpla con los requisitos establecidos por su oftalmólogo.
Inicialmente, se limitaba la cantidad de dioptrías de astigmatismo que podían ser tratadas mediante la técnica Lasik, pero se ha comprobado que astigmatismos muy elevados también pueden ser operados.
Al ser una cirugía que actúa exclusivamente en la parte externa del ojo, lo más común es que cuando se emplea la técnica Lasik se operen los dos ojos el mismo día, ya que no es necesario tapar el ojo después de la intervención y es mucho más cómodo para el paciente.
Desde Clínica Baviera recomendamos que nuestros pacientes se revisen la vista una vez al año, tanto si se han realizado una intervención de cirugía refractiva como si no se la han realizado. Estas revisiones anuales son especialmente importantes, sobre todo, a partir de los 50 años.
Aunque la técnica Lasik es un procedimiento quirúrgico muy eficaz y seguro y, por este motivo, es el tipo de cirugía más utilizado por oftalmólogos de todo el mundo para corregir problemas refractivos, no podemos olvidar que se trata de una operación y pueden producirse algunas complicaciones:
Este contenido ha sido elaborado por el Dr. Fernando Llovet
Oftalmólogo. Co-fundador de Clínica Baviera. Miembro de la Dirección Médica. Cirujano de la Unidad de Cirugía Refractiva, Cataratas y Presbicia.
El Dr. Llovet cuenta con una amplia experiencia en procedimientos de cirugía refractiva láser (Lasik, Lasek y PRK) y cirugía intraocular, incluyendo cataratas e intercambio refractivo de cristalino (con lentes monofocales, multifocales y tóricas). Además, ha publicado más de 50 artículos científicos y dos libros. Ejerce como docente y es vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Cirugía Ocular Implanto-Refractiva (SECOIR).
Ver CV4,8/5