En este vídeo el Dr. Tomás Moya explica en qué consiste la operación de cataratas
El postoperatorio de la operación de cataratas suele ser sencillo y llevadero. Las pautas para la recuperación de esta cirugía se han ido simplificando a medida que ha ido evolucionando el procedimiento quirúrgico que permite eliminar las cataratas. No olvidemos que esta operación es la más frecuente en el ámbito de la oftalmología y cada año se realizan en España cerca de 400.000 intervenciones de este tipo.
El paciente podrá hacer una vida prácticamente normal desde el día después de la operación desarrollando todas aquellas actividades que su vista le permita: conducir, leer, usar el ordenador, ver la televisión... Ninguna de estas labores interferirá en la evolución de la cirugía siempre y cuando no se realice ningún sobreesfuerzo.
Durante los primeros días tras la intervención, es normal que el paciente no tenga una estabilidad de la visión, ya que necesitará un tiempo para adaptarse a su nueva situación. Es habitual que sufra ciertas variaciones, viendo bien en algunos momentos y borroso en otros.
Además, el paciente puede sentir ciertas molestias después de la intervención, como picor o sequedad. Estos son síntomas normales después de una operación de cataratas y es estrictamente necesario que durante un tiempo evite tocarse el ojo o restregárselo.
Lo más importante del postoperatorio de la intervención de cataratas es que la visión borrosa provocada por esta patología, desaparecerá, al igual que el resto de los síntomas típicos de este problema: colores que pierden intensidad, mala visión nocturna, deslumbramientos frecuentes, necesidad de usar una luz más potente para leer o predominio de los tonos amarillentos.
A lo largo de un tiempo, el que le indique su oftalmólogo, el paciente deberá llevar un tratamiento con colirios antibióticos y colirios antiinflamatorios (las gotas oculares que probablemente ya ha usado en el preoperatorio).
Con esta medicación se busca disminuir el riesgo de infecciones y de inflamaciones que podrían complicar la evolución postoperatoria y la recuperación de la cirugía.
La cirugía con facoemulsificación e implante de una lente intraocular es, hoy en día, la única alternativa para el tratamiento de las cataratas. En contra de la creencia popular, el procedimiento es más sencillo y el resultado visual mucho mejor cuanto menos formadas estén las cataratas.
Entre las principales ventajas que ofrece esta cirugía podemos destacar:
Este contenido ha sido elaborado por el Dr. Fernando Llovet
Oftalmólogo. Co-fundador de Clínica Baviera. Miembro de la Dirección Médica. Cirujano de la Unidad de Cirugía Refractiva, Cataratas y Presbicia.
El Dr. Llovet cuenta con una amplia experiencia en procedimientos de cirugía refractiva láser (Lasik, Lasek y PRK) y cirugía intraocular, incluyendo cataratas e intercambio refractivo de cristalino (con lentes monofocales, multifocales y tóricas). Además, ha publicado más de 50 artículos científicos y dos libros. Ejerce como docente y es vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Cirugía Ocular Implanto-Refractiva (SECOIR).
Ver CV4,8/5