Esta malposición de los párpados, que a su vez puede generar lesiones corneales (abrasiones y úlceras porque la córnea queda más expuesta de lo habitual) e, incluso infecciones que pueden llegar a ser crónicas (conjuntivitis), suele asociarse al envejecimiento de los tejidos, que se debilitan y pierden tensión. En este caso se habla de ectropión involutivo o senil. También puede venir producido por:
Ojo normal
Ectropión
Existen, por tanto, diferentes tipos de ectropión que se clasifican en función de su etiología, es decir, de las causas por las que se producen. Los principales tipos son:
El ectropión se puede manifestar a través de síntomas que aparecen asociados a una mala distribución de la lágrima en la córnea debida a la posición incorrecta que ha adoptado el párpado. Algunos de estos síntomas pueden ser
Cuando el paciente ve que su visión empeora, que siente dolor o sensibilidad a la luz o cuando el enrojecimiento del ojo empeora rápidamente, se recomienda que solicite ayuda médica urgente.
Además, este problema también puede generar molestias estéticas.
En este vídeo la Dra. Andrea Sales explica en qué consiste el ectropión
Los síntomas del ectropión pueden tratarse con el uso de lágrimas artificiales u otros lubricantes, que alivian la sequedad ocular y mantienen hidratada la córnea para evitar lesiones, pero la única corrección posible de este problema es la alternativa quirúrgica. El tipo de cirugía que emplee el médico especialista en oftalmología dependerá de la causa del ectropión por lo que es necesario un examen previo completo para diagnosticar el problema y determinar su origen. El objetivo de todas las técnicas quirúrgicas, que suelen realizarse de forma ambulatoria (cirugía sin ingreso) y con anestesia local, es colocar los párpados en la posición correcta.
Las malposiciones de los párpados no suelen poder prevenirse, pero sí se pueden recibir tratamiento de forma precoz para evitar problemas posteriores asociados.